La zorrita colegiala Kylie Rocket necesita aprobar su curso, pero en lugar de pagar en efectivo, ofrece su coño apretado a cambio de clases particulares. Su profesor, un verdadero cabrón, no duda en aceptar el trato y convertir cada lección en una sesión de sexo salvaje.
Esta perra adolescente anhela ser usada como su puta personal, disfrutando cada embestida y cada gemido. Las clases se transforman en encuentros llenos de lujuria, donde Kylie demuestra ser una auténtica golosa que adora la verga y el placer obsceno.
