¡Escena de lujuria familiar que te dejará con la polla dura! Un padre severo castiga a su hija rebelde a vergazos, follándola con fuerza para domar su actitud. Pero el morbo aumenta cuando la madre los pilla en plena faena y, en vez de enfadarse, se une al vicio.
La muy zorra se excita tanto al ver cómo su hija aprende sumisión a base de polla, que empieza a tocarse mientras disfruta del espectáculo. Esta putada familiar se convierte en un trío caliente donde la enseñanza se vuelve la lección más guarra y pervertida que puedas imaginar.
