¡Estas zorras universitarias en celo buscaban verga dura que las reventara! Cansadas de los novios mecos, engañaron al entrenador para un trío de pura locura en el gimnasio vacío. En segundos, una se hinca para mamársela como puta hambrienta mientras la otra le abre el culo con las manos, listas para una follada brutal.
El cornudo les dio duro por ambos agujeros, clavándoles la polla con una fuerza animal que les hizo gritar de placer. El polvo terminó con una corrida caliente que empapó el coño de la morena, dejándolas llenas de leche y temblando de satisfacción. ¡Una escena de auténtica putería!
