¡Qué zorra más dormilona! Con esas tetas enormes y ese culote, ni se imaginaba la tremenda cogida que le esperaba. Su novio, bien cachondo y grabando todo con el móvil, no pudo resistirse. Le bajó las bragas y sin perder tiempo le metió toda la polla en el coño, despertándola a vergazos.
La muy puta no se hizo de rogar y se dejó dar como una perra en celo. Una embestida salvaje, con gemidos y choques de caderas, hasta que el muy cabrón le soltó toda la leche caliente sobre esas tetas, dejándola bien empapada y satisfecha. ¡Una follada de escándalo!
La pibona amanece siendo empotrada por una buena verga.
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