¡Antonio Mallorca demuestra por qué es el rey del porno español! Engaña a una ardiente masajista tailandesa con la falsa promesa de un relajante masaje, pero lo que realmente quiere es follar como un animal. La zorra al principio se resiste, pero su enorme verga y la oferta de dinero la convencen para entregarse a una sesión de sexo salvaje.
Después de una cogida brutal y obscena donde la somete en todas las posiciones, este cabrón demuestra su actitud despiadada: se corre sobre ella y la echa sin pagar ni un puto euro. Una escena llena de lujuria, traición y la cruda realidad de la puta más caliente siendo usada y descartada.
