La muy zorra de Hannah Hawthorne se agacha en la bañera, desesperada buscando su anillo, cuando su hermanastro la descubre en plena vulnerabilidad. Aprovecha para clavar su enorme verga en ese coño bien depilado, follándola sin piedad hasta dejarla empapada de placer.
La arrastra para un lugar más cómodo y la pone a cuatro patas, agarrando con fuerza ese culote apretado mientras introduce un dedo en su culo. La perra no para de gemir y correrse bajo su dominio brutal, en una escena de pura lujuria y puterío salvaje.
