¡Joder! Esta zorra traviesa de tu piso se ha pasado de lista y ahora pagará las consecuencias. Le meto la polla hasta la garganta sin piedad, ahogándola con mi verga mientras gime como una perra sumisa. La agarro con fuerza y la empoto con una furia salvaje, clavándole mi rabo en el coño hasta hacerla gritar de placer.
La follada es brutal y sin compasión, dominando cada centímetro de su cuerpo cachondo. Le doy duro por ese chocho apretado mientras la someto con golpes profundos que la dejan temblando. Esta puta ha aprendido la lección: aquí mando yo y ella obedece como una buena zorra. ¡Una cogida de las que no olvidas!
Madre e hija folladas sin piedad por pollas salvajes
- Views: 5
