Una zorra dormida es una tentación irresistible. Aprovechando el sueño profundo de su guarra compañera de piso, este macho no pudo aguantar las ganas de follársela. Sin pensarlo, le metió la verga en la boca y, luego de unos buenos mamadas, la puso a cuatro patas para clavarle su polla dura en el coño.
La muy puta despertó entre gemidos, pero en lugar de quejarse, se dejó dominar por completo. Cada embestida era más salvaje, cada golpe más profundo. Terminó dándole una buena paliza en el culo, dejándolo rojo y marcado, mientras ella gimoteaba de placer, completamente sumisa a su lujuria.
Buen polvo anal: le dejó el culo rojo a gritos
- Views: 5

