¡Alucinante follada por sorpresa! Un cabrón listo le pasa las gafas VR a su colega para que disfrute de porno inmersivo, pero cuando la ve enchufada y a punto de correrse, cambia el consolador virtual por su verga de carne. La chavala, ya caliente y en su mundo, ni se entera… hasta que nota que la están empotrando de verdad.
Le clava la polla a saco, dándole duro mientras ella gime como una puta en celo, con el coño empapado y temblando de placer. Acaba reventada, llena de leche y con las piernas bailando. ¡Verga real vs. realidad virtual: la jugada maestra para follar sin que se espere!
