¡Esta zorra ardiente no pudo resistirse al ver a su amigo masturbándose con esa verga enorme y jabonosa en la ducha! Se metió de inmediato para mamársela como una perra en celo, chupando con ansias esa polla dura antes de entregarse a una follada salvaje.
La puta se lo tomó entero en todas las posiciones, gemindo como una loca mientras él la empotraba contra la pared. El polvo estuvo tan intenso que casi los descubren, terminando con unos chorros de leche caliente que los dejó temblando de placer.
Espío al pana de mi hermano y nos dimos como bestias cachondas
- Views: 1

