¡Esta guarra está que arde en su sesión de terapia! Lo que empieza como consulta psicológica termina en la más caliente de las folladas. El psicólogo, viendo lo cachonda que está la zorra, no duda en clavarle su enorme polla negra y reventarle ese coño apretado.
Mientras el marido cornudo se masturba como un enfermo, la muy puta gime de placer y pide más verga. La consulta se convierte en un auténtico caldo de cachondeo donde esta ninfómana demuestra que lo que realmente necesitaba era una buena empotrada. ¡Una escena llena de morbo y perversión que te dejará con la polla dura!
