Cuando el supuesto amigo de su novio tocó a la puerta, esta zorra en celo no pudo resistir la tentación. Llevaba semanas deseando esa verga dura y supo que era su oportunidad. Sin pensarlo, se frotó contra él con desesperación, masajeando su polla con ansias antes de tragársela entera.
Mientras su novio la llamaba al móvil, la muy guarra fingía inocencia y juraba amor eterno… pero con la boca llena de verga seguía mamando como una perra en celo. Cada embestida la hacía gemir más fuerte, traicionando a su pareja con una obscenidad deliciosa. ¡Pura putería y morbo en este vídeo xxx gratuito!
