¡Joder! Penelope Kay, una chavala en apuros, cierra un trato bien guarro con su abuelo: follar duro a cambio de dinero. Sin pensarlo, se abre de piernas para el viejo, que le mete los dedos para preparar ese coño apretado antes de clavar su polla gruesa y llenarla de placer.
Este encuentro caliente y perverso deja al abuelo más que satisfecho, listo para repetir la faena cuando su nieta necesite otra ayudita. Una escena de sexo familiar llena de morbo y sin límites, donde la lujuria y la putaria se apoderan de todo.
