¿Cansado de pajas? Este viudo caliente no pudo resistir más y le propuso una putada a su hija, una zorra insaciable que no duda en venderse por dinero. La muy guarra aceptó al instante, ansiosa por sentir una verga dura que la destrozara por dentro.
Ahora se la folla como animal en calor, clavándole la polla hasta el fondo sin importarle sus débiles quejas. Le encanta llenarla de leche caliente aunque ella patalea pidiendo condón. Nada detiene su lujuria descontrolada en estos encuentros salvajes llenos de sudor y gemidos.
