¡Esta zorra madura está dispuesta a todo para que su hijo no sea expulsado del equipo! Nada más escuchar la noticia, la muy puta no duda en arrodillarse y chupar la verga del entrenador con una lujuria desenfrenada.
Pronto se ofrece en cuatro, implorando una follada brutal que recibe de ambos hombres. Su marido se une al entrenador para penetrar a esta guarra insaciable por todos sus agujeros, llenándola de leche hasta el tope. Una escena de pura depravación donde demuestra que es una auténtica adicta al sexo duro.
