¡La zorra más caliente del porno, Riley Reid, recibe un consolador por correo y no puede esperar para compararlo con la verga de su propio hermano! Esta guarra insaciable le pregunta si su polla es más grande y, al confirmarlo, se abalanza sobre su miembro para chupársela como una maldita desesperada.
Le suplica que se la meta hasta el fondo, gritando de placer mientras la folla sin piedad. Antes de correrse, él la obliga a arrodillarse y le llena la boca de leche caliente, haciéndola tragar cada última gota de su semen como la puta sumisa que es.
