Esta zorra rubia no pudo resistirse después de escuchar los gemidos de su amiga fistiéndose a lo bestia. Cuando se quedaron solos junto a la piscina, se lanzó sobre su verga como una perra en celo, rogando que esa polla gigante le destrozara el coño. La follada fue tan brutal que le dejó el chocho completamente abierto y chorreando de placer.
Nunca antes había sentido una verga tan enorme reventándola por dentro, metiéndose hasta el fondo de su útero mientras gemía como una puta. Cada embestida la hacía perder la cabeza, completamente dominada por el deseo y la lujuria desenfrenada.
Infiel rubia coge como puta al amante de su comadre
- Views: 5
